Google Ads para asesorías · Clientes sin guerra de precios

Clientes para tu asesoría con Google Ads sin guerra de precios

Un autónomo busca asesoría en Google, ve un anuncio de una gestoría online con una cuota de infarto y ni siquiera llega a tu web. Si compites en su terreno, pierdes. La salida es cambiar contra quién compites, no bajar tu tarifa.

Juanma García, Director de Marketing de Zuiron Lab OÜ · Actualizado

Calculadora sobre una mesa de trabajo, símbolo de los números de una asesoría fiscal y contable
Cuando el cliente solo compara cuotas, gana la más barata. Tu trabajo es que compare otra cosa.

Por qué las gestorías online te ganan en precio

Tienen procesos industrializados, clientes muy parecidos entre sí y una web hecha para dar de alta en minutos. Su cuota baja porque el servicio es estándar. Si tu asesoría hace trabajo a medida, no puedes ni debes igualar esa cifra.

El error habitual es pujar por las mismas palabras que ellas, del tipo «asesoría autónomos barata» o «gestoría online precio». Ahí el clic es caro, el visitante viene a comparar tarifas y se va a la más baja. Pagas por tráfico que ya has perdido antes de que entre.

Búsquedas donde el precio no decide

Hay gente que no busca la cuota más baja, sino que alguien le resuelva un problema. Son búsquedas con una situación detrás, y ahí tu perfil encaja:

  • «asesoría para montar una sociedad» o «cambiar de autónomo a sociedad»
  • «asesor fiscal para una inspección» o «contestar un requerimiento»
  • «asesoría laboral para pymes» con plantilla ya en marcha
  • «asesoría en [tu ciudad]» con intención de reunirse en persona

Estas búsquedas tienen menos volumen, pero quien las hace suele tener una necesidad concreta y está dispuesto a pagar por criterio. Es lo que llamamos long tail: menos clics, mejor calidad de contacto.

El anuncio cuenta a quién sirves, no solo qué haces

Un anuncio genérico («Asesoría fiscal y laboral. Pide presupuesto») atrae a todos y convence a pocos. Compara estas dos formas de enfocarlo:

Genérico

«Asesoría fiscal, laboral y contable. Los mejores precios. Llámanos.»

Con criterio

«Asesoría para pymes con empleados en [ciudad]. Un asesor que te coge el teléfono. Cuota desde X €/mes.»

El segundo espanta a quien busca lo más barato y atrae al que valora que le contesten. Incluir un «desde X €» sincero ahorra llamadas que no van a ningún sitio. Si de verdad no quieres clientes de un tipo concreto, díselo en el anuncio.

Piensa también en lo que pasa después del clic. Un visitante que llega a una página genérica, sin saber si trabajas con gente como él, se marcha. Una página que dice «trabajamos con autónomos y pymes de [ciudad]», muestra cómo contactar y aclara qué incluye la primera reunión, convierte mejor con el mismo gasto. Y el teléfono cuenta: si nadie contesta en horario de oficina o la llamada se devuelve al día siguiente, el cliente ya habrá llamado a otra asesoría.

Mide el coste por cliente, no por clic

Un ejemplo de cálculo, con cifras inventadas para que puedas cambiarlas por las tuyas. Si tu coste por clic ronda los 3 € y de cada 20 clics sale una llamada, cada llamada te cuesta unos 60 €. Si una de cada cuatro llamadas acaba en cliente, cada cliente te cuesta unos 240 €. Con una cuota de 80 € al mes, lo recuperas en tres meses y el resto es margen.

Con esa cuenta ya sabes cuánto puedes pagar por clic sin perder dinero. Si no cuadra, el problema no es Google, es el precio de tu servicio o lo que ocurre después del clic: la web, la llamada y el seguimiento. Para esto necesitas medir bien las conversiones: llamadas, formularios y WhatsApp.

Otro ajuste que ahorra dinero son las palabras clave negativas. Añade a la lista términos como «gratis», «modelo», «plantilla», «pdf» o «oposiciones»: quien los escribe busca información, no un asesor. Revisa cada semana los términos de búsqueda que han activado tus anuncios y excluye lo que no encaja. Es un trabajo aburrido, pero es donde se recupera mucho presupuesto perdido.

Tres canales que se refuerzan

El anuncio no trabaja solo. Quien ve tu anuncio suele mirar también tu ficha de Google Maps y tu web antes de llamar. Reseñas recientes, horarios al día y una web que diga a quién ayudas y cómo contactar refuerzan la decisión. Una web lenta o confusa tira el dinero que has pagado por el clic.

  1. Elige dos o tres búsquedas con problema concreto, no «asesoría barata».
  2. Escribe anuncios que digan a quién sirves y desde qué cuota.
  3. Mide llamadas y formularios y calcula tu coste por cliente.
  4. Corta lo que cuesta y no convierte, y refuerza lo que sí.

Nada de esto garantiza un resultado: depende de tu zona, de la competencia y de cómo atiendas las llamadas. Lo que sí hace es que cada euro tenga una razón.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto debería invertir una asesoría pequeña en Google Ads?

Depende de tu ciudad y de tu coste por clic. Para que las campañas reciban datos suficientes, parte de tu cuota media y de cuántos clientes nuevos quieres al mes, y calcula hacia atrás con el ejemplo de arriba.

¿Es mejor anunciar «asesoría» a secas o un servicio concreto?

Un servicio concreto. «Asesoría» a secas es una búsqueda cara y ambigua. «Asesor para pasar de autónomo a sociedad» atrae a alguien con una necesidad clara.

¿Puedo competir con una gestoría online si mi cuota es más alta?

Sí, si no compites por la misma búsqueda. Dirígete a quien valora la atención personal y explica qué incluye tu cuota. Quien solo quiere lo más barato no es tu cliente.